Festival Anda que Anda

POR LOS LIBRES SENDEROS DE LAS HISTORIAS

“Mi abuelo llegó al pueblo hace cien años: venía de un lugar muy lejano, caminando. Había nacido en ese lugar, pero nunca estuvo allí. Porque los de su pueblo eran caminadores, les gustaba andar y andar, no estar fijos en ningún lado. Por eso no tenían tierras, sino caminos”
Rigoberta Menchú, Premio Nobel de La Paz

ANDA QUE ANDA, el festival de los cuentos itinerantes, nace con el objetivo principal de brindar un espacio de diálogo intercultural y fomentar la idea del libre tránsito de las personas por el mundo (o los mundos). Queremos que tanto los cuentos como la gente anden, vuelen, corran, jueguen, vivan, se reproduzcan, renazcan… 

Nos inspiran los cuentos, nos movemos como personas libres, nos gustan las buenas historias, sean de finales felices o tristes, nos apasionan las leyendas, los mitos que deambulan por la amplia imaginería popular. Nos inspira el camino, por ello tenemos los zapatos bien puestos, aunque a veces nos gusta andar descalzos, con la tierra bajo los pies; o entre las nubes, caminantes al fin, como el abuelo de Rigoberta Menchú. 

Así queremos andar caminos, esos senderos insondables de los cuentos contados, de la narración de historias, encontrarnos con más gente que quiera contar, compartir y escuchar. Y gracias a ello conocer algo más de las culturas que cohabitan esta maravillosa alfombra de tierra y mares que se llama Península Ibérica.

El modo de andar

En cada parada, en cada estación, ciudad o pueblo queremos montar un festival, un encuentro solidario y autogestionado, realizado con la colaboración de asociaciones, grupos de narración oral y artistas a título individual; en suma, con los que se vayan sumando a cada paso. Para ello, en cada lugar buscaremos un espacio físico, simbólico y significativo donde, además de desarrollar nuestro arte, podamos generar los recursos necesarios para seguir el camino hacia otras geografías.

El camino transitado

Empezamos este derrotero cuentero en noviembre del 2013 en Madrid, con funciones en bares y librerías y espacios culturales de Lavapiés, como el Café La infinito, la Grándola Café y Residui Teatro. En ese mismo mes nos trasladamos a Barcelona y en enero del 2014 llegamos a Elche; desde allí recorrimos por Sax y Alicante, para volver a Madrid en noviembre y ampliar espacios. Este 2015 incluimos Sevilla, en marzo, con contadas para público infantil y adulto, completando en total una treintena de funciones y al menos cinco talleres de narración oral en estos años.