20/11/14

PASOS CONTADOS


Dice una leyenda mexicana que los dioses crearon a cada quien con su cada cual, ni lo uno primero de lo otro. Así nacieron el camino y el caminante que lo caminara al mismo tiempo. Quizá desde aquellas antiguas épocas ya era necesario andar senderos en busca de aventuras, de comida, de agua o de historias.


Como aquellos caminantes de antaño nos hemos propuesto desde el año pasado a desatar geografías, tanto terrenales como mentales, a partir de una propuesta que conjugara el arte de narrar a viva voz y el encuentro entre diversos y variados seres que nos citamos para contar, para escucharnos y para seguir andando.

Así nacía desde La cháchara la propuesta del “andaqueanda”, el festival de los cuentos itinerantes, que se marcara como motivo reivindicativo el libre tránsito de las personas. Y así lo decíamos desde el principio, con nuestra declaración de intenciones:

“ANDA QUE ANDA, el festival de los cuentos itinerantes, nace con el objetivo principal de brindar un espacio de diálogo intercultural y fomentar la idea del libre tránsito de las personas por el mundo (o los mundos). Queremos que tanto los cuentos como la gente anden, vuelen, corran, jueguen, vivan, se reproduzcan, renazcan…”

El itinerario

Habíamos empezado en el multicultural barrio de Lavapiés, en Madrid, en noviembre del 2013, para seguir en ese mismo mes hacia Barcelona y recalar ya en enero de este año en Elche, Sax y Alicante. 

Después de una extensión por Paraguay, con la gira “Vy’a Renda Paraguay”, regresamos a Madrid en este noviembre (del 6 al 9), con más ganas y mejores condiciones. De esta manera hemos realizado cuatro funciones para adultos y una infantil, con la colaboración de narradores orales, gente de otras disciplinas y la comunidad paraguayo-madrileña del Colectivo Soledad Barret. 

En la apertura, el jueves 6, contamos en La infinito Café, un espacio que cuenta con una programación habitual de para adultos. Seguimos en la noche del viernes, también en Lavapiés, en Liber Arte cantina cultural, en una especie de minimaratón de cuentos con cinco narradores en escena. El sábado 8 tuvimos sesión doble; nos dividimos entre La libre de Barrio de Leganés y Libertad 8 Café, en el barrio de Chueca. Finalmente el domingo al medio día volvimos a La Libre de Barrio para cerrar este capítulo. Luego cogimos mochila y enfilamos nuevamente a Sevilla. Y aquí estamos, trazando nuevas rutas para el encuentro y los cuentos.

Los compañeros y compañeras de andanzas de esta edición fueron: Aurora Maroto (Madrid), Israel Hergón (Leganés), Carlos J. Arribas (Sevilla), Nelson Calderón (Colombia - Madrid), Ángeles Fernández (Sevilla)



Expresiones, sentencias, saberes

La ocasión fue propicia para conversar y saber lo que la gente que acompañó esta edición piensa y siente respecto a estos encuentros sociales y cuenteros.

Israel Hergón, narrador oral y uno de los puntales organizativos en Madrid.
"Este festival ha sido una experiencia que comenzó como una prueba y ahora forma parte de mi horizonte profesional. El primer año me permitió conectar de cerca con otros narradores y narradoras, conocer su manera de ver la Narración Oral y este oficio. Este segundo me ha permitido corroborar que estamos bastante cercanos. Esto ha sido posible porque este evento es algo más que compartir escenario. También se comparten muchos otros momentos. Hay una 'convivencia'. Por todo esto, que siento que me beneficia como profesional (y como persona) tengo claro que quiero que este festival siga caminando. Y pondré todo lo que esté en mi mano para que así sea."
Carmen Bracamonte Bermejo, parte del público y entusiasta de la narración oral
“Me encantó el festival Anda que anda, ya me habían hablado de él y tenía ganas de oírles. Estuve en dos espectáculos de los programados, en Liber Arte y en Libertad 8. Disfruté mucho. Fue mi primera vez en Liber Arte, no lo conocía de antes, y me pareció un espacio cálido y acogedor. Y de Libertad 8, qué te voy a decir, es un clásico.
Me encanta descubrir gente nueva y escuchar historias de otros lugares. La combinación de castellano y guaraní de Marco me fascinó. Ahí descubrí también a Carloco, con dolor de muelas, pobre, y a Ángeles, con su chispa andaluza. Y Nelson e Isra, conocidos ya de hace tiempo. Un equipo de cuenteros de lo mejor, que nos hicieron disfrutar de muy buenos momentos”.

Letizia Molina Petters, degustadora de historias y referente del colectivo Soledad Barret
“Cada cuento tiene un momento único, irrepetible y que le define por completo, ese cuento no tiene por qué ser una obra maestra; el alma del cuentero lo hace ascender a un orden superior... pero lo curioso es que eso sólo puede suceder si se asocia con experiencias vitales. Esta vez entendí, mientras trataba de retener mentalmente las imágenes de los artistas de la palabra, contemplándoles, que soy una persona privilegiada por haber coincidido con estas personas que han elegido una forma tan mágica de contar historias”.


Por: Marco Flecha Torres
 @cuenteropy